SÍNDROME DE BURNOUT: ¿estás quemado en tu trabajo?

Algunos habréis oído hablar de ello, otros sea la primera vez que lo leéis… tal vez os suene más el síndrome del quemado o desgaste profesional. Se empezó a hablar de ello en los años 60, hace más de 15 años que la Organización Mundial de Salud lo declaró como un factor de riesgo de riesgo laboral por su capacidad para afectar a la salud mental, la calidad de vida e incluso por poder poner en riesgo la vida del que lo sufre.

Pero, ¿qué es exactamente el burnout? C. Maslach, lo definió como una forma inadecuada de afrontar el estrés crónico, cuyos rasgos principales son el agotamiento emocional, la despersonalización y la disminución del desempeño personal. P. Gil-Monte lo definió como “una respuesta al estrés laboral crónico integrado por actitudes y sentimientos negativos hacia las personas con las que se trabaja y hacia el propio rol profesional, así como por la vivencia de encontrarse agotado“.

¿QUÉ PROFESIONES SUFREN MÁS BURN-OUT?

BURNOUT PROFESIONESSuele decirse que este síndrome se da más en puestos de trabajo de cara al público, y/o con un enfoque de ayudar al otro (medicina, enfermería, profesorado, trabajo social, etc.) aunque también se ha encontrado en otros sectores (directivos, manos intermedios, deportistas, funcionariado, etc.), con mayor o menor prevalencia, por lo que sí se tiene por seguro que puede depender, sobretodo, del ambiente en el que se desarrolle el trabajo y de las características individuales de cada uno.

QUÉ CAUSA ESTE SÍNDROME?

 LA ORGANIZACIÓN:

  • Estructura rígida y jerarquizada
  • Falta de apoyo instrumental
  • Exceso de burocracia
  • Falta de participación de los trabajadores
  • Falta de coordinación entre departamentos
  • Falta de formación a los trabajadores
 RELACIONES INTERPERSONALES

  • Usuarios difíciles y problemáticos
  • Falta de apoyo social
  • Contagio del propio síndrome entre compañeros
 CARACTERÍSTICAS INDIVIDUALES

  • Alto grado de altruismo y empatía
  • Alto grado de idealismo y perfeccionismo
  • Baja autoestima
  • Sobre-implicación emocional
  • Locus de control externo

FASES DEL SÍNDROME

Podemos resumir las etapas por las que se va pasando en las siguientes:

Fase inicial de entusiasmo → Fase de estancamiento → Fase de frustración → Fase de apatía → Fase de quemado.

¿Te sientes identificado en alguna de estas fases? ¿Qué puede pasar ahora? ¿Puedes hacer algo para frenarlo?

EFECTOS DEL SÍNDROME DEL QUEMADO

Si sufres burnout, puedes tener una gran variedad de síntomas. Como hemos explicado en otros artículos, hay tantos síntomas para personas, pero tal vez esto te pueda servir de orientación:

  • Efectos emocionales: ansiedad, cambios de humor, agotamiento emocional, distanciamiento afectivo, culpabilidad, baja tolerancia a la frustración, aburrimiento, sentimientos depresivos..
  • Efectos psicosomáticos: cansancio y malestar general, problemas digestivos, cardiorrespiratorios, de sueño, pérdida o aumento de peso, hipertensión…
  • Efectos conductuales: absentismo laboral, consumo excesivo de medicación, tabaco, alcohol o café, incapacidad de concentración, apatía, cinismo hacía los pacientes / clientes / compañeros, problemas de relaciones en familia, pareja o amigos…

MEDIDAS A TOMAR

Ante esta situación, es muy recomendable tomar cartas en el asunto. A estas alturas, la empresa habrá percibido la situación, y debería también actuar, ya que el rendimiento de estos trabajadores y el contagio entre compañeros pude ser muy perjudicial, pero centrémonos en qué puedes hacer tú, individualmente, en la medida de lo posible, según las circunstancias de cada uno (aunque plantéate que SIEMPRE se puede hacer más de lo que creemos en un principio):

  • Trata de diversificar las tareas y rotarlas, en tu día a día si tú puedes, o hablando con tus superiores para que puedan conocer tu situación.
  • Busca formación que pudiera interesarte y mejorar tus conocimientos actuales. Solicítala o valora incluso hacerla por tu cuenta.
  • Si uno de tus problemas es el de los conflictos con pacientes / clientes, etc., entrena para adquirir habilidades de asertividad, de comunicación, etc.
  • Valora el grado de ansiedad y problemas de salud que esto te pueda estar acarreando, y solicita ayuda psicológica a un profesional, para poder abordar los diferentes frentes que pudieras necesitar.

Si sufres esto en tu día a día, has buscado información sobre este tema y has leído todo este artículo, ya has dado el primer paso. Quizá ha llegado el momento de entrar en acción para ayudarte. Si quieres consultar, puedes acudir a la página web del INSTITUTO NACIONAL DE SEGURIDAD E HIGIENE EN EL TRABAJO (INSHT), donde hay una amplia información sobre este tema. Si ya has leído mucho, pero lo que quieres es cambiar esta situación, tal vez en ENEA te podamos ayudar. Mi trayectoria anterior como técnico superior de prevención de riesgos laborales durante más de 12 años, especializada en esta rama psicosocial, me ha dado las herramientas para ahora poder trabajar con mucho más conocimiento en la terapia psicológica. No dudes en pedirnos asesoramiento y ayuda, si es lo que estás buscando. Ponte en contacto con nosotras.

Esperamos que os guste y os haga reflexionar. Como siempre, gracias por compartir.

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